sábado, 24 de enero de 2009

P.N. Arribes de Duero (II)


Curioso sitio donde la encina decidio echar raices hace casí 200 años. Esta encina centenaria nació en la grieta de una falla, y aunque ahora está cerca del agua, cuando empezo su crecimiento, el rio estaba más de 50 metros abajo, ya que el nivel actual se debe a la presa que hay más abajo.
La bellota tras caerse de su encina progenitora, bajo rodando hasta que la grieta de la falla hizo que su descenso quedase detenido. No es la única especie que podemos encontrar, también hay enebros, fresnos, y una planta endémica, el dragón de Arribes.
El microclima que se crea alrededor del río, no sólo ayuda a que exista un caldo exquisito con denominación de origen Arribes de Duero, sino también algo que sorprende por el clima general de la zona: olivares, tambien con un aceite de calidad acrredor de su denominación de origen.

P.N. Arribes de Duero (I)


Tenía unos días de vacaciones pendientes de las navidades, y cómo iba a subir a la anual compra de embutidos ibéricos y quesos zamoranos, pues aprovecho para hacer un poco de turismo, y de paso desconectar del trabajo, de los ordenadores, de Internet, etc.
Estaba estás fiestas leyendo con la tele puesta de fondo, y al levantar la vista estaban poniendo un reportaje sobre Arribes de Duero en La2 (sí, soy de los que ve documentales), así que tras verlo, me fui directo a buscar información de hoteles rurales por la zona en Internet, y así encontre uno en Fermoselle (en la provincia de Zamora).
Una de las cosas que se pueden hacer en la zona, es recorrer en un crucero medioambiental el río Duero, y como el tiempo no acompaña en Fermoselle, pues me subo unos kilómetros a Miranda do Douro.
Esta foto la hice esperando la hora de salida del barco.

viernes, 22 de agosto de 2008

Puertos de Áliva


Una vez en lo alto, y mientras me tomo un café pensando en bajar, veo un folleto con las rutas que se pueden hacer por estos lugares, y me decido por ir a comer al Hotel Áliva (3,5 Km) y volver. No sé si al borde de la ruta hay precipicios o si los paisajes son más o menos bonitos, ya que la vista no me alcanza a ver a más de 40 metros, las nubes lo cubren todo. Antes de llegar paso por el 'Chalet Real', antiguo refugio de los ingenieros de las minas del lugar y que debe su denominación a que allí se alojo Alfonso XIII en unas jornadas de cacería de rebeco.
El porqué estas zonas son cántabras y no asturianas se debe a que según se cuenta, los habitantes de Espinama (Cantabría) y Sotres (Asturias) se la disputaban cuando para solucionarlo decidieron enviar cada uno de ellos a unos hombres al otro pueblo para verificar que al cantar el gallo, salieran habitantes de uno y otro pueblo y allí donde se encontraran sería el límite de cada uno de los pueblos. Pero en Espinama emborracharon al gallo, con lo que cantó mucho antes que el de Sotres dándoles la oportunidad de que se hicieran con la mayor y mejor parte de los prados y tierras.

Teleférico de Fuente Dé (II)


Tras cuatro horas de espera, las nubes no solo no se levantan sino que cubren aún más el lugar, y aunque en el monitor que en la base del teleférico muestra una cámara instalada en lo alto, no se ve nada, me decido a subir.
Esta claro que el viaje será de ida y vuelta, ya que según el mismo monitor, hay 7º en la cima, y con las nubes no apetece hacer los 8 km a Espimana (más entre 3 y 5 para volver a Fuente Dé a recoger el coche).
En fín, subiré los 753 metros de desnivel que hay entre la base de Fuente Dé (1094 m) y el Mirador del Cable (1847 m) en un instante. El mirador es un auténtico balcón que da al vacío y desde el que se debe dominar una panorámica fantástica (los días que no hay nubes o niebla como hoy).

Teleférico de Fuente Dé (I)


Hace unos años me quedé con ganas de subir en el teleférico de Fuente Dé, los cientos de personas que esperaban turno hacían que la espera fuera larga y sin tiempo posible para poder disfrutar de un paseo por los Picos de Europa.
En esta ocasión madrugué con la intención de llegar temprano, pero el tiempo no acompañaba, y las nubes cubrían la parte alta, así que como era temprano decidí tomarme un buen desayuno y esperar a ver si desaparecían.
En Fuente Dé, nace el río Deva, al pie mismo de los Picos de Europa. Tras subir se accede a los Puertos de Áliva, motivo por el cual Fuente Dé es muy frecuentado por excursionistas. También se puede llegar a través de una pìsta forestal desde el cercano pueblo de Espinama tras recorrer 8 Km. y salvar un desnivel de aproximadamente 750 metros que son los que salva el teleférico.

jueves, 21 de agosto de 2008

Taramundi


Este pequeño pueblo, esconde mucha riqueza. Su lema de 'descubre el paraíso' quizás sea exagerado, ya que en Asturias hay muchos paraísos.
Aquí podemos encontrar cuatro pequeños museos, cuatro joyas: el etnográfico de Texóis, el de Esquíos, el de los molinos de Mazonovo y la Casa del Agua de Bres.
Todo eso aparte de la artesanía del telar y el cuero, y sobre todo de las navajas, con mangos de broxe o brezo que dos docenas de artesanos aún realizan de forma artesanal.