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Me he acoplado a parte de la rutina diaria del primo de mi madre, ya jubilado, y que consiste en dar un largo paseo al levantarse previo a la visita de la huerta urbana que tiene junto al muro del convento, y de la que a diario consumimos sus tomates, lechugas, pimientos, vainas (fréjoles), etc.Uno de los más agradables es realizar el recorrido junto al mar entre Zarautz y Getaria, ciudad que vio nacer a Juan Sebastián Elcano, en cuyo escudo figura una ballena, ya que éste fue un pueblo de balleneros, antes de que la caza excesiva de éstas redujerá drásticamente su número.Y una vez en Getaria, subir a lo alto del ratón, nombre con el que se conoce el monte que domina el pueblo, y que desde lejos se asemeja a ese animal como he podido comprobar por el camino.
Unos primos de mi madre llevaban tiempo insistiendo en que fueramos a pasar unos días a si casa en Zarautz, así que cómo en Málaga en agosto el calor aprieta de lo lindo, he cogido a mi madre y para allá que nos hemos ido. ¡Qué diferencia! Saliendo de casa ayer a las 4:00 de la mañana en el paseo marítimo había 27º, y aquí en Zarautz la máxima es de 23º.Y es un gustazo pasear por el malecón, con una playa enorme con la marea baja, que en pleamar desaparece casi por completo dejando apenas las casetas rayadas multicolores (que en Málaga, por desgracia no durarian ni el tiempo de ponerlas), y con gran número de surfistas.Los veranos andaluces los llevo mal, demasiado calor. Nunca he comprendido como la gente sale a la feria al mediodía con temperaturas que superan los 35º, o a la playa, como sardinas en espetos, a quemarse vuelta y vuelta. No me importaría trasladarme al norte de España si pudiera.
Y después de casí 15 kilómetros, y tras salvar cerca de 700 metros de desnivel, llegamos a la laguna de Valdeazores. Poco antes, hemos pasado la laguna de Aguas Negras, y el desvío que lleva al nacimiento del río Borosa. Han sido tres horas y media de camino, contando las paradas, no solo para tomar aire sino para hacer un centenar de fotografías. Pero ha merecido la pena.
Y tras la dura subida a las paredes verticales del Picón de la Haza, llegamos a una serie de túneles que horadados en la montaña para servir de camino a la acequia que lleva el agua desde las lagunas que se encuentran a unos 1250 metros de altitud. En los túneles, junto a la acequia, queda un mínimo espacio para el sendero, que no solo es estrecho sino que hace que los que somos altos tengamos que agacharnos. Eso, además de que la linterna se quedó en el coche, por lo que en algunos tramos en los que no entra la luz de los respiraderos, hace que tengas que ir con el bastón a modo de palo de ciego para evitar lleno de golpes, y que el último de los túneles se inunda un poco. Lo bueno es que la temperatura en ellos es muy agradable teniendo en cuenta el calor por el que he pasado.
Y poco antes de llegar a la vieja central hidroeléctrica del Salto de los Órganos, una parada para coger fuerzas, ya que a partir de ese momento comenzará la parte más dura del recorrido, por una senda que en unos pocos kilómetros salva alrededor de 400 metros de desnivel. En primavera, hubiera sido más bonito el recorrerla, ya que además de no tener que aguantar los entre 30º y 35º que hay hoy, se podría disfrutar de la cascada de los Órganos de 70 metros de altura por la que se despeña el río Borosa en su recorrido. En fin, espero que haya un nueva ocasión de venir y verla en su explendor.
Tras unos pocos kilómetros por un sendero llano y amplio se llega a un cruce que te da la opción de seguir por un ruta ancha o por otra estrecha que sigue al río por la Cerrada de Elías, un precioso camino en el que se sigue el río Borosa en ocasiones a través de unas pasarelas adosadas a las paredes de piedra debido a que no queda espacio que no cubra el río. Magnifico lugar para detenerse a hacer fotografías y disfrutar del paisaje. A ver si esta vez es verdad, y comienzan a arreglar de una vez el Caminito del Rey en el Desfiladero de Los Gaitanes en Ardales (Málaga), algo de lo que llevan hablando años, pero que se queda en solo buenas intenciones.