lunes, 21 de marzo de 2005

Cerro de Santa Catalina


En esta parte de Gijón había un antiguo cuartel, del que sólo quedan restos de las defensas tras ser convertido en unos bellos jardines por los que da gusto pasear. En el mismo está el Elogio del Horizonte de Chillida que se ha convertido en el símbolo o en uno de los símbolos de la ciudad.
También se conoce como el Eulogio, o más vulgarmente por sus grandes proporciones y forma como El váter de KingKong.

Fuente de los siete caños


Debajo de la gruta de la Santina, hay una fuente hexagonal que unido al caño superior, suma un total de siete. Cómo somos muy dados a milagros y leyendas varias, esta fuente no puede ser menos, y al respecto hay una copla que dice:
La Virgen de Covadonga
tiene una fuente muy clara;
la niña que de ella bebe
dentro del año se casa.
Al llegar a Covandonga
no bebas agua, morena,
si, como dijiste ayer
prefieres vivir soltera.
Recomendación: por si acaso, mejor no beber, que al igual que las meigas, haberlas hailas.

Lago Ercina


Y visto un lago, pues pasamos a ver el otro, también congelado. Ya, lo de andar por encima del hielo, lo dejo para gente más valiente o más loca.

Lago Enol


Esta es una estampa, que no es que no sea habitual, pero es difícil de ver, ya que normalmente cuando los lagos están congelados y son dos bloques de hielo, la carretera de acceso está cortada, así que había que aprovechar la ocasión.

domingo, 20 de marzo de 2005

Pajares


Me gusta entrar a mi tierra por el puerto Pajares, ya que es cuesta abajo, y siempre es más fácil es bajar que subir. Por supuesto que las vistas merecen el esfuerzo de no usar la autopista, y si es como en esta ocasión con todo nevado, pues mejor.
Sólo falta que algún día de estos vuelvan a reabrir el antiguo parador que se ve en la imagen. Debo decir que la nieve superaba los dos metros de altura, y que si no fuera por las máquinas quitanieves sería imposible pasar en esta ocasión por aquí. Cerca, la estación de esquí de Valgrande.

lunes, 27 de diciembre de 2004

Nieve


Un paseo desde Málaga a Benalúa de las Villas a comprar un excelente aceite de oliva, una comida en Piñar con los amigos: Miguel Angel, Alejandro, José María que quería comerse el solito kilo y medio de cerdo a la plancha, y para completar el día un desvío a Sierra Nevada para tomar un chocolate caliente en Pradollano.
Un día perfecto, o casí. Porque la afición a las morcillas de M.A. ha hecho que subieramos bajo cero con las ventanas bajadas hasta Pradollano, y claro, uno como es del norte no tiene problemas con el frío, pero los pobres Ale y Chemari han acabado pasando las vacaciones de Navidad con una buena gripe.